El día 6 de abril del año 2026 viaje de Ciudad de México a Santiago de Chile en la aerolínea LATAM el vuelo (Curiosamente algo inusual del vuelo con operador que no correspondía a la aerolínea, un operador que es WAMOSAIR de España en un vuelo de LATAM)
ATENCIÓN: Es posible que haya omitido detalles al inicio de viaje, es la primera vez que compartiré una experiencia de viaje en este nuevo sitio, únicamente solo compartiré el interior del avión, los detalles del vuelo, opinión y anécdota,
EMBARQUE/ABORDAJE

AIRBUS A330-200
WAMOSAIR Operador de LATAM
Avión de Doble pasillo

Lo habitual al volar es encontrarse con la flota estándar de la compañía, pero en mi ruta de México a Santiago percibí algo distinto. El avión asignado fue un Airbus A330-200, un imponente equipo de largo recorrido con doble pasillo y cabina ancha que cambió por completo la primera impresión del viaje.

Una expectativa inicial en este vuelo es que al ser un avión con una fila de 8 asientos, 2-4-2 hay mayor amplitud, esa amplitud no lo había visto en otros vuelos, por un momento creí que iba ser cómodo los asientos, pero creo que a medida avancemos te iré contando de este vuelo.
La hora de salida del vuelo estaba programado a las 20:05hrs 8:05PM, el embarque inicio 1 hora antes.
DESPEGUE Y SERVICIO DE ALIMENTOS


Durante el proceso de despegue la iluminación cambia de color, en el vuelo antes de servir a los pasajeros los alimentos la iluminación cambia de color, pasando de un azul oscuro a color azul celeste, permitiendo adaptar el tiempo de vuelo para los pasajeros, sin contar el olor a comida recién salido del horno. Es cuando es el momento de cenar.

Apenas transcurridas dos horas de vuelo, comenzó el servicio de comida. Las opciones anunciadas eran carne de ternera o pasta, pero opté por la carne. Lo primero que llamó mi atención fue la presentación: una bandeja minimalista y bastante pequeña para un vuelo de esta duración. El menú consistía en carne con verduras sobre una cama de arroz blanco, un pan tipo focaccia y un chocolate de postre. Aunque la calidad de los alimentos era buena, la cantidad dejaba mucho que desear. Recordando mis experiencias con Aeroméxico, la diferencia era notable, ya que allí el servicio incluía guarniciones como ensaladas frescas y postres más elaborados que realmente satisfacen el apetito. Tras finalizar la pequeña porción, me quedé con ganas de probar la pasta, preguntándome si la tripulación contaría con excedentes para un segundo servicio.

Vaya que corrí con suerte. En el fondo lo sospechaba porque el avión no iba lleno, pero logré probar la pasta y, sin duda, estaba riquísima. Es difícil imaginar quedarse sin una segunda opción en un vuelo tan concurrido; en trayectos de larga duración, alimentarse e hidratarse es fundamental. También probé el vino tinto, pero como no suelo beber alcohol, me cayó bastante mal. Aun así, después de esta cena, solo quedaba descansar.

Algo curioso en mi teléfono móvil podía ver la duración del vuelo en tiempo real sin ver las pantallas, se actualizaba durante el vuelo y contando las horas tanto recorridas como también el tiempo que restaba antes de aterrizar.
DESCANSO E INCOMODIDAD EN EL VUELO

Habitualmente, los vuelos largos incluyen amenidades como mantas y almohadas, pero en esta ocasión la comodidad fue inexistente. Los asientos eran tan rígidos y tenían tan poca reclinación que, después de un tiempo prolongado, el malestar físico era evidente. Para un vuelo de tantas horas, la ergonomía es fundamental y aquí falló por completo. Lo único positivo de la distribución del Airbus A330 es su configuración de asientos por pares; si viajas acompañado, tienes la libertad de moverte sin molestar a nadie más, a diferencia de las apretadas filas de nueve asientos (3-3-3) de otros modelos.

Por lo general, no suelo utilizar las pantallas para ver películas; prefiero escuchar música en mi smartphone mientras observo el cielo y los detalles del interior del avión. Sin embargo, cuando el confort falla, recurro al entretenimiento a bordo como una vía de escape para ignorar la incomodidad. Aunque me apasiona la aviación comercial, cuando la experiencia no cumple con mis expectativas, prefiero distraerme y olvidarme de que estoy en el aire.

DESAYUNO Y DESCENSO

Durante el trayecto me fue imposible conciliar el sueño; aunque me levantaba cada cierto tiempo para estirar las piernas, llegó un punto en que la fatiga por estar sentado era insoportable. Durante el descanso, la cabina permanece a oscuras, pero al acercarse el aterrizaje, la iluminación cambia de tonalidad para suavizar la transición. Con el desayuno, el ambiente se tiñó de un azul turquesa mientras el aroma a comida recién calentada invadía la cabina. El menú consistió en un sándwich de jamón y queso fundido, fruta y pan dulce; al igual que en la cena, las raciones no fueron generosas, pero resultaron suficientes para amortiguar el hambre, acompañadas de jugo de durazno y un vaso de agua. Finalmente, iniciamos el descenso hacia Chile. Al ser un vuelo nocturno, el exterior era una mancha negra hasta que aparecieron las luces de la ciudad, anunciando nuestro aterrizaje.
Si quieres vivir la experiencia completa, te invito a ver este video con calma..

Tras 8 horas de vuelo finalmente hemos aterrizado en Santiago de Chile, para este vuelo te dejare una critica y contexto.
En mi vuelo de regreso me toco el mismo servicio pero hubo algo que definitivamente no quisiera repetir la experiencia, son las hileras de asientos en el vuelo Santiago-México.
Hilera de 3-3-3 asientos en un Airbus A330 aparte de la incomodidad también el hacinamiento ¿Por que la mayoría de aerolíneas internacionales que operan el A330 usan filas 2-4-2 y no 3-3-3? La respuesta es obvia, evitar el hacinamiento en el vuelo. En otros aviones como el Boeing 787 o Airbus A350 pueden tener la fila 3-3-3 pero el ancho de los asientos no es estrecho comparándolo con el A330 de LATAM WAMOSAIR.

Critica del vuelo
Critica: El vuelo aunque estuvo incomodo no estuvo mal, los alimentos y el servicio de los auxiliares de vuelo. ¿Repetiría la experiencia? Lo haría pero con asientos más cómodos, pero creo que para un vuelo le daría un 6.2 de calificación. ¿Por que?
1- Asientos y reclinación.. 5
2- Equipo de entretenimiento.. 6
3- Servicio de Alimentos.. 6.5
4- Calidad en alimentos.. 10
5- Amenidades de descanso..2
6- Puntualidad.. 10
7- Filas de asientos.. 0
Calificación total: 6.9
CONTEXTO ACTUAL
Dado el inusual cambio en los aviones de las rutas LATAM ha sido por estos factores:
La industria aérea arrastra una severa crisis de cadena de suministro. Tanto Boeing como Airbus enfrentan demoras de meses (e incluso años) en la entrega de nuevos aviones debido a la falta de componentes clave. Ante una demanda de pasajeros que no para de crecer, LATAM necesita mantener sus frecuencias en rutas de largo alcance, pero no cuenta con suficientes aviones propios saliendo de fábrica para cubrir las vacantes.
Por un lado, los programas de mantenimiento preventivo y revisiones técnicas obligatorias (en su momento vinculadas también a los motores Rolls-Royce).
Por otro, el masivo proceso de renovación de interiores (retrofit) que la compañía está realizando en las cabinas de sus 787 para estandarizar la experiencia de Business y Economy.
Lo que la aerolínea ha tenido que alquilar un operador Español con tripulación incluida los antiguos Airbus A330-200 de WAMOSAIR con la finalidad de no cancelar sus vuelos clave.
Fuentes Obtenidas esta información:
https://elaereo.com/2024/09/wamos-air-volvera-a-operar-algunos-vuelos-de-latam
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